Dice Al-lah “!Oh , creyentes ¡se os prescribió el ayuno al igual que a quienes os precedieron para que alcancéis la piedad “. Este versículo coránico pone de relieve que el propósito esencial del ayuno es que el creyente se vuelve piadoso, es decir que tenga un nivel de fe con que podría evitar lo ilícito y por consiguiente ser deseoso de Al-lah
Dicha piedad supone que el creyente ayunante no se abstenga solo de la comida y la bebida, si no tiene también que eludir ciertas malas conductas como: chismes, murmuraciones y mentiras; porque estos tratos estropean el ayuno y desperdician su recompensa, esto revela la dimensión ética del ayuno
Efectivamente el Islam insiste siempre sobre el aspecto ético de cada acto de adoración, y por supuesto el ayuno se inscribe en este marco, porque nuestro profeta –la paz de Al-lah sea con él – dijo “Si una persona no evita palabra falsa y la conducta falsa durante el ayuno, Al-lah no le importara si ésta se abstiene de su comida y bebida “
En el mismo contexto el profeta –que la paz de Al-lah sea con él-dijo “mucha gente que ayuna no obtiene nada de su ayuno excepto el hambre y la sed, y mucha gente que reza no obtiene nada de ello excepto cansancio “. Estos dichos corroboran que los actos de adoración que sean oración o ayuno, pierden su esencia y su utilidad si no producen buen comportamiento, y revelan al mismo tiempo la importancia de la ética en el islam
Actualmente el ayuno utilizado a nivel medical llega a tratar muchas enfermedades, sin embargo este tipo de ayuno no puede curar el resto de los males sociales y psicológicos. Solo el ayuno que propone el Islam puede hacerlo
Por eso se puede considerar Ramadán como si fuera un curso cuyo objetivo es graduar al creyente a nivel devocional o y ético, y el ayunante típico es el que deja de comer y de beber durante un cierto periodo y al mismo tiempo intenta lo más posible tener un buen comportamiento en seno de la sociedad